"Los libros son las abejas que llevan el polen de una inteligencia a otra".

James Russell Lowell (1819- 1891),

poeta y crítico estadounidense





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domingo, 9 de noviembre de 2025

Velada en el teatro de Calahorra.

Compartimos escenario con Silvia cantante, Manolo a la guitarra, su hijo a la percusión  y Luis Carlos al violín. 
 
Una velada inolvidable. 


 

jueves, 31 de diciembre de 2020

“Luna Llena del hielo” hace balance

 

¡Hay Virgencita que cuesta arriba se hace la cuesta abajo!, decimos adiós al 2020 y se va entre llantos, lamentaciones, esperanza y…

…con el saco cargado del más barato sentido común.  No lo vemos, pero se marcha llorando: por cuanto acontece, por las vidas perdidas, porque sabe que será recordado por la nefasta acción de un ser invisible y por la ineficacia de los que si se ven.  

Así y todo, deja destellos de ilusión, porque confía en que, el cambio que se ha producido en nuestras vidas durante su estancia, haya sido lo suficiente aleccionador como para que comprendamos que debemos reinventarnos y lograr que, en nuestra forma de vivir, y de morir, a pesar de la distancia, del aislamiento, de la soledad…, ofrezcamos tanto calor como el   que precisamos.

Las uvas se lamentan porque creen que este año sobran, que van a ser el excedente de antaño. Pero se equivocan, porque cada uno de nosotros las tomaremos una con cada campanada hasta las doce, mientras hacemos balance de logros y fracasos, y recordamos a nuestros familiares y amigos, sanos, enfermos y fallecidos, como hacíamos otros años, pero este con más motivo, con más intensidad.  Porque le mostraremos al Covid-19, nuestra imagen más desenfadada, y nuestra cara, con mascarilla, llena de esperanza y de amor para todos cuantos lleguemos al 2021 y para todos los que no llegaron.

¡Hagamos como la luna, un brindis al sol que nunca la alcanza! Y, ¡disfrutemos de la vida que, en sí misma, ya es un milagro!                                     







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miércoles, 23 de diciembre de 2020

¡Cuidado con los deseos!

No es un año más.  Es el año, extraño y peculiar, en el que nos toca renunciar a muchas más cosas de las que cabía esperar. ¡A las más importantes!

Se acerca la Nochebuena, y la segunda oleada está en pleno auge. Con toda probabilidad, habrá gente que se quede a las puertas de la vacuna…, por el virus, por una enfermedad cualquiera, porque era su hora…, porque hay gente que se ha ido de fiesta o necesitaba desconectar.

¿Y, quien no? Cada época trae y lleva su propio afán y esta que nos toca vivir, nos induce a pensar cómo y cuándo podemos alcanzar ese respiro tan necesario, sin perjudicar a nuestros seres queridos.

¡Hagámoslo, reflexionemos! Aunque, tengamos cuidado con lo que deseamos, porque el tiempo, tarde o temprano nos lo concede. Os pongo un ejemplo:

Todos los años, como un mantra heredado, oímos y repetimos: “¡puf, otra vez las fiestas navideñas, cada año las odio más, demasiado trabajo, que agobio, ojalá ya hubieran pasado!”  ¿Cierto?  Hete aquí que el 2020, nos ha concedido este deseo.                      

Pasó  adviento y tras él, la anunciada Natividad. No viene desnuda, ni vacía de contenido, sino llena de esperanza porque La Venida no es en vano.

Después de todas las calamidades que hemos vivido hasta ahora, deseo que consigamos vencer el desánimo y encontremos lo positivo en la adversidad de cada uno.  Y, sobre todo, querido lector, no olvides que la luz de la Navidad, también eres tú.

¡Feliz Navidad! Y, ¡Quédate en casa!

 












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lunes, 21 de diciembre de 2020

Días de gloria

Plateadas, las ultimas hojas se resisten a caer, aunque saben que hoy cambian de estación. Henchidas de gloria, le prestan su hermosura y le dan más esplendor del que por sí trae.                                                                                     



Caerán orgullosas, días más tarde sobre el mantillo. También deben regular el sustrato que, durante estos  meses, alimenta a la tierra de donde aparecen precoces margaritas para darle la bienvenida.                                          

Hoy es el día del cambio. Llega acompañado de un aire gélido, desprovisto de su capa blanca. Le escolta el sol con una amplia sonrisa, lleno de satisfacción, porque en el saco de la esperanza trae la vacuna que nos salvará del Covid19.  

                                                                               

                                      

                                           










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domingo, 20 de diciembre de 2020

Los sueños, sueños son

Bajan las aguas del Cidacos vestidas de fiesta. Hacen honor a la limpieza y el orden que acusa en sus orillas, gracias a la mano de jóvenes concienciados.

Corren lentas, calmadas, advertidas de que no van a ser bien recibidas al llegar a su destino. Y es que, según dice la cigüeña blanca, el caudal del Ebro está casi al borde de su capacidad, porque las cumbres sufren de temperaturas inusuales y vierten como una cortina de lágrimas, entristecidas por no poder guardar su tesoro, las primeras nieves.                                             

La naturaleza sufre en su conjunto, pero de momento, el río es feliz luciendo su vestido nuevo y sueña (como en los cuentos) en convertirse en un extenso lago natural…, o por qué no, e un inmenso mar. Porque lo que siente su corazón solo lo sabe él…









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lunes, 14 de diciembre de 2020

Como el alfarero

Incansable, con toda la fe del mundo, lo revisto con una capa tras otra.  Pego y barnizo las grietas de mi vaso más querido, el más amado; es siempre el mismo, el primero y el único, el genuino e insustituible, el que se rompió a los seis meses de vida. 




El tiempo y los elementos naturales resecan el barro y el cáliz vuelve a rezumar por cada fisura recubierta. Inasequible al desaliento, arrugadas ya mis manos, lo intento de nuevo. Pero él se empeña en mostrar tanto su rotura como su inutilidad. No me queda fuerza para recubrirlo una vez más.                                             

Con el corazón destrozado, impotente, pienso qué hacer con él: ¿Lo dejo en un rincón del estante hasta que el polvo se coma la pátina que no tiene, la que le inventé yo día tras día? ¿Lo ferio en el mercadillo del jueves de Navidad?  O, ¿qué?







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domingo, 13 de diciembre de 2020

¿Qué simboliza?

De la noche a la mañana, la ciudad se viste de fiesta. Caminar por sus calles sería un jolgorio si la gente saliera de sus casas. Contemplo desolada el disfraz que le han colocado mientras escucho una voz a mi lado.

—¿Qué fiesta se celebra ahora? —me pregunta la nonagenaria.  Hace frio, no puede ser las de agosto, y todavía no hace el año desde el confinamiento, tampoco pueden ser las del 3 de marzo. En Semana Santa se engalana todo de púrpura y negro…  Faltan las de Navidad, pero, dónde están las campanas, y los ángeles, y las estrellas, y los pastorcillos con sus rebaños y el nacimiento, y los reyes? Falta hasta el papa Noel con su trineo y sus ciervos; ese ocupa que incluimos en nuestra celebración, no se sabe cómo ni por qué. Pero ahora el espíritu de esta fiesta, el verdadero significado de estos días no aparece.

—¿Cómo voy a explicarle a los biznietos la importancia del acontecimiento si no entiendo qué significa el esperpento que hay en la glorieta? Nadie sabe qué anuncia en realidad. ¿Alguien puede explicarme qué simboliza…? —se cuestiona la anciana que camina con tristeza y lentitud.










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lunes, 7 de diciembre de 2020

Extraña relación

Parece que tuviera una cita a ciegas con la luna. Mes a mes, no sé si la espero,  o ella viene a buscarme, pero  cuando llega entre la tenue brisa y su  peculiar cascabel, alegra la vida: a mí y a cuantos la observan desde cualquier lugar.

Me deja deslumbrada. Es tan enigmática, tan silenciosa; hace su ronda sin llamar la atención, y aun así, consigue que tú la tengas en cuenta: ora Menguante, ora Creciente,  luego Nueva y ya…, alcanza la luna Llena. Pletórica de luz, colorido, alegría…, la noche con ella es otra noche, al amanecer te invita a disfrutar de su compañía.

Nadie  sabe  de  su tragedia;   que acarrea, en su tránsito, la búsqueda infructuosa de su compañero. Nadie lo nota, ni lo adivinaría nunca,  pero ella tampoco sabe el bálsamo de paz que prodiga a cuantos la conocen.

No se puede saber todo; es ley de vida. No somos Dioses, ni el narrador omnisciente de la vida de la luna ni de la nuestra.

              

                                                                                       

                                                                                                                                                         






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lunes, 30 de noviembre de 2020

Encrucijada

¿Qué camino tomar?  Solo dos alternativas;  el del centro es de única dirección, solo para los de vuelta, los de ida no lo pueden elegir.

¿Qué nos deparan?  ¿Está el paraíso en uno y el purgatorio en  otro?

¿O el paraíso en los dos y el purgatorio en ambos?

¿Estará el purgatorio  en todos y  paraíso lo encontraremos en la otra vida? 

Ahí está el dilema: cualquiera de ellos conduce  a escenarios diferentes:   uno, decorado con alfombra  verde, salpicada de flores silvestres y  margaritas, trinos  musicales y sorprendentes aromas…; el otro, cubierto con un manto blanco, gélido e intransitable  hasta para el  viviente más diminuto. La  cuestión es:  ¿Cuál es cuál?

Un muro de oscuridad nos impide ver si es  la diestra  o la siniestra,   la que está más recubierta con  tintes extremistas, o más zarzas, o más zancadillas mortales.  Todas las direcciones ofrecen la misma disyuntiva.                                                                                    

Y todo este conflicto lo vivimos acompañados de  un ser invisible que si no me equivoco no solo ha venido para quedarse, sino  también, para establecer unas normas de convivencia  a las que  oponemos resistencia.

Pero él  es  implacable. No nos entiende ni quiere hacerlo. No le interesa tomar partido  entre colores, banderas,  ni fronteras.  Solo ataca a una loca y crispante raza: la humana, que está destruyendo el planeta.

 




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martes, 24 de noviembre de 2020

La luna que no cesa

                          Esa luna que no cesa,

                          y regresa, una y otra vez, en plenitud,

                          para pulir el orín que cubre los cerrojos,

                          que atenazan a las almas.

                          Almas que ya no claman,

                          que ya no lloran,

                          que ya no imploran.

  Almas que gritan para satisfacer                                         

  el hambre y sed de justicia…,

  su desespero...

  Esa luna.... 

  esa luna que no cesa…,  

  esa luna.