Una temeridad
La vez que más MIEDO he sentido en mi vida, fue cuando me
monté en una Guagua. Por mi cara pasaban todos los COLORES
del arcoíris.
El conductor, que pertenecía a la pandilla de ENERGÚMENOS local, enloquecido, parecía que
se iba a comer el mundo y a todo el que se pusiera por delante. Nos vio
aterrorizados, pero por no tener
compasión, no la tuvo ni de la MUJER
embarazada.
Fuimos todos a
DENUNCIAR, y entonces nos
enteramos de que se trataba de un maltratador “reinsertado”.
Una temeridad
El MIEDO. ¿Cuántos COLORES tiene?
Si lo piensas, se podría formar
una bandera con todos cuantos la existencia proporciona a lo largo de vida.
Negro: cuando en mis
pesadillas reaparecen esos ENERGÚMENOS
que siguen y persiguen a la MUJER en general, y a mí en particular,
sedientos de vicio y de sangre.
Rojo: aparece en el momento de DENUNCIAR, porque
debes recordar todo lo sucedido. Sin
conmiseración alguna.
Amarillo parduzco: ante la
reacción de familiares, amigos…
Gris: al ver que la
justicia tarda tanto, que se diluye en
el tiempo.
Transparente: como el
momento vives para seguir adelante. Otra temeridad.







