"Los libros son las abejas que llevan el polen de una inteligencia a otra".

James Russell Lowell (1819- 1891),

poeta y crítico estadounidense





sábado, 18 de abril de 2020

Te invito a segar


Algunos son graciosos a su pesar, de la misma manera que otros no lo son aunque los maten, o se mueran en el intento…, en fin allá cada cual.

Las autoridades sanitarias se empeñan en que no salgamos de casa: “Contención total, salvo personas esenciales” y está bien. Pero yo creo, sinceramente, que alguien tiene que salir al campo y segar la alfalfa que  ciertos animales necesitan para comer, porque está claro  que aceptarlos como iguales no les espabila en absoluto.

Son inadaptables, como los antiguos juegos de cama; que muy bordados y muy elegantes, pero sus esquinas se salían del colchón y te incomodaban el dormir.
Y se creen que lo saben todo en todas las materias, pero del Covi19 hablan como si fuera de la familia. Y de lo que  tenían y tienen que hacer los expertos, los profesionales  en la materia, que  dejan pálido al sol… ¡tienen la panacea!

Batirse en un mar de dudas es algo de lo que todos huimos, pero cada vez nos resulta más difícil con  un oleaje tan encrespado.



Foto:Google




viernes, 17 de abril de 2020

La verdad saliendo del pozo


“La vergüenza era verde y se la comió un borrico”: dice un refrán español. Ella, ausente, no necesita disfrazarse como la mentira con las ropas de la verdad, según cuenta  una leyenda, también.
Ambos conceptos, valorados desde épocas inmemoriales, y perdidos casi al mismo tiempo.

        · Demócrito aseguraba que, “de la verdad no sabemos nada porque  está      en un pozo”.

         ·  Lemoyne la pintó salvada de la envidia y de la falsedad por El Tiempo.
   
        ·  Gérôme la representó saliendo de un pozo con su látigo para castigar a la humanidad.

En estos días tan  caóticos,  estamos  más necesitados que nunca de la cordura, de la vergüenza y de la verdad. Porque aún estamos en la contención para  evitar la expansión de la pandemia,  y nos falta la unión principal;  y a su vez, dominados por el miedo, quizá, estamos etiquetando  menospreciando y vilipendiando a gente que arriesga su vida por todos… ¿hay algo más incomprensible? ¿Nos quedan valores?   ¿Cómo los  representarán los artistas en un futuro?

Tengo preguntas  y no  respuestas; pero me aferro a que nuestra sociedad no puede estar pérdida, que son unos pocos los maleantes con los que nos está tocando lidiar estos  tiempos tan difíciles.  ¿Opinas igual?




jueves, 16 de abril de 2020

Tenemos un reto


Que si de plagas hablamos, la estirpe Corona lleva unos cuantos individuos concatenados. Los anteriores, más débiles y míseros, se esforzaron pero no llegaron  a su objetivo y mutaron  a otro más letal. Nada aprendimos de aquellos.

No  sabe éste, que los humanos nos hemos  cansado de ser invadidos por moscas y mosquitos y ratas y virus…, y ya no nos perderemos en la ruta de la plata, sino en la de la investigación y erradicación de su virulencia.

Aunque al paso que  vamos, necesitaremos varios siglos  más de pandemias, si nuestros dirigentes  no  se esfuerzan en aunar criterios. Parecemos los ciudadanos, un rebaño en el redil  viendo como los pastores se disputan el cayado.

Y después queda contener a tanto maleante que se desmadra entre montes y ríos…, auténticos sin vergüenzas que no respetan ni  su vida ni la ajena, ocasionando  más  gasto económico y humano para controlarlos; recursos tan necesarios en estos momentos.
Con tantos locos sueltos,  y no son  “esos  locos bajitos”, de momento el corona virus lleva las de ganar.

¿Qué más necesitamos para aprender la lección que nos está dando la naturaleza? ¿La aprenderemos?   Ese es nuestro reto en adelante.



Foto:  Google


miércoles, 15 de abril de 2020

El racimo

Llego  al ocaso y todavía estoy  buscando mi voz. No  la  encuentro, me rehúye. 

Camino entre las cepas y sus frutos se niegan  a reconocerme. Algo parecido ocurre con  el jugo  que se va  camuflado entre  la hojarasca. Y entonces, el  latido de mi corazón  y mi consciencia, se alejan sin decir adiós.
 
A alguien se le enciende la bombilla y me dice: que el secreto está en  la cepa, que conserva el  equilibrio y  la vitalidad… 

No entiendo cómo, pero la  furia se adueña de mi interior. ¿Quién me separó de mi casa? 









https://cincopalabras.com/2020/04/12/escribe-tu-relato-del-mes-de-abril-iii-mar-abascal-amarabascal-actriz/#comment-6497


Foto: Google

Sapiens sapiens


¿No os da la impresión de que la naturaleza juega con nuestra sabiduría, como con una pelota? ¿Que ha retomado la dirección del partido y nos trae y nos lleva a su antojo?
Un día con otro, nos muestra sus dientes de sierra, recordándonos que somos demasiado confiados, y no tan listos como nuestra procedencia indica.

El tráfico se ha reducido en calles y carreteras, y también en el cielo. En tan solo un mes, las nubes circulan sin tropiezos, ni  gases que las confundan.  

El firmamento, cada mañana y durante el día, nos ofrece una estampa limpia, ordenada, que transmite cuando menos, sosiego. Como la de esta mañana en que la luna va menguando y despareciendo en el horizonte.

Pequeños logros que  la atmósfera  terminará agradeciendo.







Fotos: Mi archivo


martes, 14 de abril de 2020

Diente de león y Séneca


Bajan las cifras y vamos abriendo las  ventanas con mayor ímpetu.  Ya parece que tocamos tierra, que llegamos a la meta. 
La curva empieza a  dibujar  la  pendiente esperada   y nosotros…, ávidos de espacio, comenzamos a planear nuestros siguientes momentos.

Obligados a vivir el minuto a minuto de cada día, ansiamos olvidar el encierro, el aislamiento compartido y volver como  las aves al jardín de las delicias.

Nos olvidamos de que la ilusión es como el vidrio que se rompe pronto, y si perdemos de vista el propósito del confinamiento la fuente de la vida también se agrietará.

Séneca conocía bien a la humanidad cuando dijo: «Vivís como si fuerais a vivir siempre, nunca recodáis vuestra fragilidad»

Como la del diente de león, que espera con paciencia la fresca brisa de la mañana…













Fotos: A. F. C.

lunes, 13 de abril de 2020

Una mariposa en tu ventana


El amanecer llega cargado de nubes a un segundo día de Pascua que pone  punto final a la Semana Santa.

No ha pasado sin pena ni gloria. Cada uno la ha manifestado en sus balcones engalanados, con su buen hacer. Tambores, trompetas, canciones, y procesiones improvisadas. Hasta el mercado romano ha aflorado entre salones y galerías haciendo las delicias de los vecinos.

Todos  unidos por un motivo y con un solo fin. Evitar la expansión del Coronavirus y ganar tiempo para conseguir una vacuna. Como la mariposa que pasa de arrastrarse por la  tierra a tocar el firmamento con una ligereza sin igual.

Esta es la consigna: ¡la unión hace la fuerza!

Nos falta despertar y  ver si   quienes nos  lanzaron el lema  han aprendido la lección.  Solo entonces podremos cantar victoria y rendir al enemigo.

A lo mejor, hoy es el día.







Foto: Google