"Los libros son las abejas que llevan el polen de una inteligencia a otra".

James Russell Lowell (1819- 1891),

poeta y crítico estadounidense





lunes, 6 de julio de 2020

Una estrella ha caído en mi jardín


–Una estrella ha caído en mi jardín y no sé qué hacer con ella. Me ciega su luz, me debilita su fuerza. Ocupa mi lugar, y no la quiero tener, pero no veo la forma de deshacerme de ella.

«Vete Estrella, ¿no ves que aquí  absorbes mi aire?, no alcanzo conservar tu brillo, no llego a imaginar qué hacer contigo. Me envuelves y quemas, me destruyes. Vuelve a tu cielo, con los otros astros, ilumina el universo e irradia a la tierra de lejos».  

«No puedo, ya no tengo adónde ir, ni dónde quedarme, mi casa está llena de trastos y basura que vosotros, “humanos”, habéis tirado sin compasión ni pudor. Yo caí en tu vergel, otras llegaron a otros valles…, no queda territorio en el exterior, pero os traemos un poco de luz solar»

«No te lanzaré a tu tiempo, te cederé parte de mi espacio. ¡Bien dices!, hemos devastado vuestro entorno, y el nuestro también. Si Dios no lo remedia, lo destruiremos todo. La naturaleza lo ha intentado, pero ahí seguimos, inamovibles al desaliento, decididos a  terminar la tarea que empezamos».


–Mary Trini le dedicó una preciosa canción, porque tampoco sabía cómo cuidarla.





fotos: mis archivos




domingo, 5 de julio de 2020

Un día como otro cualquiera


Ahí está, altanera y vigilante, controla la entrada. Al otro extremo del parque, como la Puerta de Alcalá, las gemelas en sendos nidos registran la salida. Portadoras de las monedas de Adriano, proclaman: fraternidad,  igualdad,  libertad; pero se ven obligadas a no permitir el paso, cuando el aforo está completo.
Hay palabras y frases que  se convierten en  tópicos. Quedan muy bien y mueven masas de crédulos. Confiados,  no perciben que el movimiento les lleva al matadero del  beneficio de quien las dice. Se convierten en la fuerza motriz de la noria que moverá el agua que beban los que se quedan en el pódium de la estupidez, ostentando la antorcha que hace girar el mundo, no hacia la paz y seguridad de todos, sino al de su propia riqueza y poder: Llámese “Estatua de la Libertad”. Un ejemplo entre tantos…
No creo en la casualidad, las cosas suceden por alguna razón, aunque a veces no sepamos cual es o, dónde está o, de dónde viene. Nuestros ojos alimentan a la razón, pero tan poquito ven  que, morimos hambrientos. Parecemos los hierbajos que solo alcanzan a ver el árbol que tapa el bosque.
Tan inocentes somos que empleamos los sentimientos como escudos, sin temor a que nos los rompan porque los creemos sagrados. Lo mejor que tenemos. Pero los rompen y nos quedamos vacíos. Los artífices del estropicio viven en su propio limbo, desgraciados aún,  porque no consiguieron rompernos también el alma. Ignorantes, no saben dónde la guardamos, porque ellos no la tienen. ¡Qué bonita y atrevida es la ignorancia!
En estos días de incertidumbre, más de cien, bien nos vendría un poco de ese  bálsamo reparador que no quiere pararse en nuestra piel. Prefiere la lisa y llana que le dice lo que quiere oír, satisface su deseo y ya no puede abarcar mucho más. Se queda a la orilla de la intención.
Peseta y denario
No es un día más, ni otro cualquiera, es éste, el que tenemos que vivir hoy. ¡Hagámoslo tan especial como si no hubiera un mañana! Y no nos olvidemos que el “virus” está ahí afuera.







Fotos: mis archivos y Google

sábado, 4 de julio de 2020

Escucha Sancho…

 
La Calumnia de Apeles (1495)
  Botticelli
Todavía suena en la  radio, fuente de sabiduría, aquella  antigua  canción infantil que, sin duda, ha hecho las delicias de infinidad  de niños y que con ella, aprendían sin darse cuenta, cómo,  los  protagonistas cantaban felices  hasta que alguien llegaba y les  despojaba de su dicha. Un ejemplo gráfico, a mi modo de ver, de  la  silenciosa, e invisible envidia:  
 
                        “la mosca a la rana que estaba
                          cantando debajo del agua
                          cuando la mosca salió a cantar

                          vino la araña y la hizo callar”   (fragmento)

Los padres de antaño no llevaban a sus hijos a los psicólogos, entre otras cosas, porque no existían como ahora los conocemos. Pero disponían de un filón incalculable de filosofía y psicología popular con la que a sus hijos enseñaban, jugando, cantando…etc.

La envidia benigna, aunque cuestionable,  resulta motivada por los buenos deseos, según dicen los estudiosos del tema. En cambio, la envidia perniciosa surge de una admiración infame, conduce al rencor y al odio, incluye el deseo de que el rival pierda lo que posee.

Suelen ser personas toxicas las que portan este lastre. Su apariencia angelical te envuelve con su sonrisa y te atrapa como la araña a la mosca. Poco a poco va despojándote de tus alas, tus uñas, tus dientes…, y te conviertes en un ser indefenso ante sus deseos. Como por arte de magia, tu entorno familiar y de amigos se va reduciendo, sin saber cómo, un día te das la vuelta y no tienes a nadie. Porque te alimenta continuamente con su  rama de azúcar, sin descanso, hasta que te haces dependiente de sus deseos… Y..., la araña solo quiere a la mosca para ella, hasta que se la come del todo y  busca otra…, y otra…, pero tú, ya no lo ves.

Fragmento de "El Jardin de las delicias
  (El Bosco)
Este pecado capital, tan antiguo como la propia humanidad,  ha sido representado por  artistas de diferentes ramas, quizá, para protegerse a sí mismos y a cuantos mirasen las obras.

También Cervantes la plasmó en un pasaje del “Quijote”:

«¡Oh envidia, raíz de infinitos males, y carcoma de las virtudes! Todos los vicios, Sancho, traen un no sé qué de deleite consigo, pero el de la envidia no trae sino disgustos, rencores y rabias»







Fotos: Google




viernes, 3 de julio de 2020

Historia de mis viajes… Casarejos.


El primero, fue el más emocionante de mis viajes. Durante el largo puente de diciembre, cuando fuimos a Casarejos. Un hotel rural, acogedor y coqueto, pero con un obstáculo difícil de superar: las escalinatas huecas para llegar a la habitación. Tumiguelangel, siempre al quite, me alzaba, y subía apoyado en su hombro. La vista desde arriba era espectacular…, escaleras abajo Tuteli subía cargada con las maletas…, jejeje. Recuerdo con gran cariño el último día, cuando tuve que bajarlas por mi propio pie. Tuteli se encargó de enseñarme cómo. Muy digno, la miré y comencé a bajar con  paso de modelo, sin mirar al suelo. Tumiguelangel sin salir de su asombro, se fue con las maletas al coche…
A pesar de la nieve y el hielo, los paseos por el Cañón de rio lobos resultaron fantásticos. Conocí de primera mano, la textura del agua transparente y heladora, la nieve que se pegaba en mis pezuñas, el viento fuerte y frio que pretendía dejarme atrás sin remedio. Fue una experiencia atronadora.
El premio a mi aguante, fue la comida que me trajeron del restaurante. ¡Ummm…,  que exquisitez! Eso me enseñó a quedarme quieto en el coche, cada vez que se iban a ver un museo, o un monumento… La zona está plagada; desde el románico, enigmas templarios, mil esculturas naturales y hechas por la mano del hombre…, se alejaban cada dos por tres…, tanto hay por ver por esos parajes… La radio decía: “Soria, ni te la imaginas”… y es verdad todos los pueblecitos tienen sus historia y su iglesia o castillo. Alrededor de una de ellas, me pegué un topetazo de antología. Era una explanada que tenía fin, pero yo lo desconocía. Y caí de plano por un precipicio que casi me deslomo.
¡Ah! no he mencionado que, tenía poco más de 10 meses… Otro día os seguiré contando…









Fotos:  mis archivos Google

jueves, 2 de julio de 2020

Desde mi humilde opinión


El sol, al fin, se ha unido a las nubes. Ha comprendido que unidos serán invencibles.

Con el  tiempo he ido descubriendo, a muchas mujeres que, con la fuerza y tenacidad que las caracteriza,  fueron reconquistando puestos perdidos o no conseguidos a pesar de su eterna lucha. Por ejemplo: Hipatia de Alejandría precursora de la mujer en la ciencia, o el levantamiento de las 20.000 estadounidenses luchando por los derechos laborales de la mujer, o a  Clara Campoamor que consiguió el sufragio universal para todas nosotras... Luchadoras en solitario, que abrieron camino a la lucha unida.

A mi entender, algo se está desvirtuando. Estoy convencida de  que con las declaraciones feministas dentro de un manifiesto por el “orgullo gay”, es el propio colectivo el que se discrimina.

Si como mujeres, tienen que reiterar su derecho a ser  respetadas y se les reconozcan los mismos derechos que al resto de las personas, deberían hacerlo en el conjunto social femenino. Y, reivindicar sus derechos como LGTB, procedería hacerlo dentro  esa agrupación.

Nos movemos en torno a un hecho concreto: “La violencia”:

1.  De género: que la sufren principalmente las mujeres y también los hombres.
2.   En  el núcleo familiar: las mujeres, los hombres, los niños y los ancianos. 
3.   La de Sexo: que la sufren las mujeres y los hombres y los niños y los ancianos.

Pongamos unas etiquetas u otras, el hecho es que, la violencia, recaiga sobre ellas o sobre ellos,  es una lacra contra la que tenemos que buscar soluciones.  Con mayor número de mujeres, es cierto, pero a la hora de luchar por erradicarla, igual conseguiríamos mejores resultados desde las acciones conjuntas y haciendo  pedagogía  de base para todos.

“Unidos venceremos al coronavirus”, “de la pandemia, saldremos fuertes y aprendidos”; axiomas que hemos escuchado continuamente, durante más de tres meses y que a la hora de emprender cualquier tipo de acción, no sabemos aplicar. Vamos por el camino independiente, en solitario.

Tal vez deberíamos aprender del sol, porque del Covid-19 no nos ha quedado lección alguna.











Fotos: mis archivos

miércoles, 1 de julio de 2020

Resaca

Entre el encrespado oleaje se sentía perdido. La espuma le caída a la cara, los ojos le escocían…, trepidaban las luces del  malecón que parecía alejarse.  Creyó morir y los recuerdos le llegaron de golpe.

Había aprendido la vida desde el árbol de la ciencia, y  no concebía  la empatía por nadie,  ni sabía qué significaba.

Fue cambiando su traje, por otro  estriado  con  adornos de  plata; vio correr  el tiempo acompañado de  sus libros;  leales compañeros, que le iniciaron en el amor  a  sus semejantes, y…

Una  gigantesca ola le devolvió a la arena de la realidad. 





https://cincopalabras.com/2020/06/28/escribe-tu-relato-del-mes-de-julio-i-juan-francisco-montalban-carrasco-diplomatico-ex-embajadaor-de-espana-en-cuba/#comment-6974

Efímero


¡Qué bonito está el cielo esta mañana! Parece que las almas perdidas, recientes y remotas pasan saludando sin despedirse, con un hasta mañana, dejando algunas palabras al boleo:

Me buscaste en vida,  te sentí  entonces.
Era imposible nuestro encuentro,
no lo entendiste,
lo aceptaste,  y yo también.
Me buscaste en muerte, te sentí  de nuevo.
Fue efímero  y  glorioso,
quisiera sentirte de nuevo.
Lágrimas  vertidas,
las tuyas buscan.
Que juntas, el camino descubran.  F.E.                     

Nos hemos comido la mitad de la tarta. Julio viene belicoso y con ruido.









Fotos: mis archivos