"Los libros son las abejas que llevan el polen de una inteligencia a otra".

James Russell Lowell (1819- 1891),

poeta y crítico estadounidense





viernes, 20 de marzo de 2020

No bagaje


El viaje era largo, pero no tedioso. No llevaba mochila, no la necesitaba. No quería estorbos innecesarios que entorpeciera su  marcha. Muchos días, meses, años de entrega y dedicación. Muchas satisfacciones ahogadas por la ingratitud.  Necesitaba limpiar su cabeza y su corazón y lo conseguiría.
Cuando llegó al albergue, comprendió que el camino lo habían transitado antes que ella, gentes con sus alforjas repletas de desagravios que iban tirando por el camino.  Aún les quedaba lastre. También a ella, no cabía duda.
De madrugada, se calzó sus gorilas  y se lanzó a la aventura con alguna traba  menos.



https://cincopalabras.com/2020/02/15/escribe-tu-relato-del-mes-de-febrero-iii-monica-de-cossio-viajera-blogger-mimochilamepesa-influencer-y-cooperante/comment-page-1/#comment-6275

En España, lo mejor es el pueblo…


…Y, a media mañana, salió el sol. Radiante y alegre al principio, tímido…, como  novia cubierta con su velo camino del altar, después. Llegó cargado, como siempre, de razones que no de promesas. No vino quemando sino dando generosamente su calor. Nos envolvió con la  luz y la  fuerza que le define y por unos instantes nos convencimos de que,  ¡saldremos de ésta, más pronto que tarde!

Como el del astro rey, el calor humano es  lo que nos está haciendo fuertes. Nuestros héroes resisten en  la trinchera  animados con   nuestro clamor y agradecimiento diario, que reciben agradecidos.

Y es que, ya lo decía Antonio Machado: “En España lo mejor es el pueblo, siempre ha sido lo mismo…”





jueves, 19 de marzo de 2020

Insistir, persistir, resistir…


…Y persiste la niebla que llega agazapada, como ladrones en la noche, aunque ella prefiere el filo de la madrugada. Le gusta la luz más que la oscuridad. Avanza entre las calles, cegando a los pocos transeúntes que se ven obligados a recorrer en pos de sus inevitables necesidades unos, o a cumplir con sus obligaciones, otros.
A muchos, entre los que me incluyo, nos queda una asignatura pendiente:
“Aprender el arte de vivir en paz con lo que no podemos cambiar”
Es el momento de quedarse en casa  para ganarle tiempo, al tiempo  que necesitan los investigadores para  conseguir anti virales adecuados y una vacuna efectiva que extermine al  Covid19.
¿A que es fácil de entender?  ¡Hagámoslo pues!
¡Insistir, persistir, resistir y nunca desistir…, es la clave para vencer!

miércoles, 18 de marzo de 2020

Puntos positivos


La niebla avanza por las calles desiertas echando por tierra los planes que traía el amanecer. Prometía luz y esperanza tras los días grises de lluvia y hasta los pájaros, que  se mantienen en sus nidos guardando la cuarentena, empezaban a  cantar.
Pero no todo es oscuridad. Tras esta difuminada cortina hay una serie de  beneficios impalpables que estamos obteniendo de esta situación, sin darnos cuenta.   Mirad:
Menos circulación de vehículos: menos polución y menos accidentes.
Menos tránsito de gentes: menos suciedad y menos contaminados.
Nunca antes, los medios de transporte han circulado con tanta facilidad, ni  los técnicos de limpieza han podido limpiar la ciudad tan fondo como lo hacen ahora.
Nos llega un nuevo silencio desconocido: disfrutamos de esta considerable reducción acústica, que nunca antes tuvimos desde que proliferaron los automóviles.
Asignaturas olvidadas: Educación vial, civismo, generosidad, compañerismo, afecto sincero, oportunidad de reinventar y reaprender….etc.
En la vorágine diaria hemos ido desprendiéndonos de estos recursos que tanto bien estar nos reportan. Momento es de retomarlos; con calma, con paciencia, con responsabilidad y encontrar el punto positivo en esta nueva y desconocida adversidad.
La suma de todos vencerá al microorganismo que ha desorganizado nuestras vidas. Mientras tanto, acudiremos a nuestra cita: nos vemos a las 8 para ovacionar a nuestros benefactores.




martes, 17 de marzo de 2020

Ultreia

Amanece con el cielo encapotado, como si las nubes quisieran proteger a las  personas que con riesgo y sin protección específica, tienen que salir a velar por el bienestar de todos los demás. Ayer con paraguas, hoy no lo necesitan; los   técnicos de mantenimiento de las calles siguen su ritmo, no les frena bichito alguno. Saludan a los conductores de furgonetas de reparto y camiones de abastecimiento de los supermercados que cruzan las calles a paso lento, para no despertar a los vecinos. 
No parece que vayan a dejar desabastecido el  país, a pesar del cierre de fronteras. Ellos tienen el camino abierto y asegurado.
Es una  situación  ésta..., excepcional y desconocida. Todavía no hemos asimilado su magnitud. Vivimos el día a día estoicamente y esperamos que el micro-bicho se canse de nosotros. 
Ultreia, gritamos desde las ventanas.


lunes, 16 de marzo de 2020

Un día más


…Y llueve, y nieva. …Y todos expectantes pensando si la naturaleza nos ayuda o incrementa la potencia del virus.
Es muy necesaria esta agua que viene del cielo acompañada de un frío y    suave viento que limpia la atmósfera.
Pero…, ¿ofrece el invasor resistencia a estos elementos?  Algunos dicen que muere con las altas temperaturas… Pero no nos volvamos locos con tantos dimes y diretes. En definitiva todavía sigue el diminuto ser en la probeta sujeto a estudio.  No hablemos de lo que no sabemos…, no opinemos gratuitamente de lo desconocido.
Lo que sí sabemos  es que esta lluvia es buena, buenísima para todo. Así que disfrutemos de esta limpia que los elementos nos dan sin cobrar nada.


Cita a las 20.00 horas


Desde  un palco improvisado, contemplo las calles  vacías, custodiadas por el ruido del silencio. Iluminadas por un sol que busca el bullicio y no lo encuentra.  Desorientado,  pregunta a las nubes, pero éstas, mas desoladas aún ante  un hecho tan insólito,  no aciertan  con las palabras  y no lo consiguen.
Son mudos testigos del movimiento de aquellos que tienen que ganarse la vida, o de los otros que  velan por la salud y seguridad  pública sin descanso, que  dominan su pánico y continúan  en la  trinchera.   También de algunos viandantes,  que con despreocupación suicida,  desafían el  riesgo y atentan,  amparados en un sentimiento  de listeza,  contra la salud  propia y ajena.
Vaciada, sí.  Pero  no da la sensación de ciudad muerta,  no obstante.
No.  En el ambiente se palpa el latir de sus gentes que luchan confinadas en sus casas contra un microscópico ser que nos está diciendo cual el nuestra resistencia y cual, la de la naturaleza.
A las 20:00 horas, aplaudiremos por todos.