"Los libros son las abejas que llevan el polen de una inteligencia a otra".

James Russell Lowell (1819- 1891),

poeta y crítico estadounidense





sábado, 15 de octubre de 2016

II Concurso de Microrrelatos "Otoño en El Muro"

                   AUTORES RECOGIDOS EN EL LIBRO RECOPILATORIO                      EL MURO DEL ESCRITOR

                    Es un honor encontrar mi trabajo entre los recopilados para el libro de otoño.
http://www.
muroletras.com/libreria/libreria.php


http://www.muroletras.com/libreria/listas_libro/LibroEMDE220-otono-en-el-muro.php

Título:  Ocaso


Verdes, naranjas, rojos.
Una chispa; llamas, fuego, pasión.
Amantes que  recorrían dulces o ásperos caminos.
Manos  que tejían amor con anhelo y dolor, tristeza  y esperanza.
La belleza del cuerpo se alejó, como viajero que pasa.
Pliegues dorados en sus rostros. El ocaso.
Sin soltar sus manos, colmados de afecto, carentes de deseo, iban por sendas ya conocidas. Un silbato intermitente le sacó de su reflexión.
Soltó la mano con delicadeza. Miró el tren que se acercaba, y que no dejaría pasar.

domingo, 13 de marzo de 2016

MENCIONES ESPECIALES CONCURSO DE MICRORRELATOS 'DE TU VALENTÍN

Nuevamente ha sido seleccionado mi trabajo como finalista. Es un gran honor participar con todos los compañeros en estos concursos Y Haber obtenido Mención especial junto a ellos.







http://www.muroletras.com/concursos/febrero2016/ganadores_micro_febrero2016.html








La sombra del Tejo

Sentados a la sombra del tejo abrían un libro,  después  un álbum…  Entre risas se miraban durante un rato.  Una profunda mirada y nuevas risas. Irradiaban felicidad como  adolescentes enamorados.

 No conseguía verlos con claridad.  ¿Charlaban? «Me gustaría llegar a mi vejez como esa pareja» —dije a la enfermera. Ella contestó: «Hace tres años que están aquí.  Salen todos los días  desde que ella alcanzó la fase moderada de alzheimer. Él es su Valentín, quien evita que llegue a la fase severa.

martes, 23 de febrero de 2016

LISTADO DE FINALISTAS CONCURSO DE MICRORRELATOS "AÑO NUEVO, VIDA NUEVA" -EL MURO DEL ESCRITOR-

Ha sido estupendo participar con todos los compañeros del Muro de Letras.







                    ¡ MI RELATO!

http://www.muroletras.com/concursos/enero2016/finalistas_micro_enero2016.html








Año nuevo, Vida nueva
¡Zas!  La sonoridad envolvió el ambiente. Marta se había abofeteado. No podía vaciar su cabeza. La tenia llena de pensamientos que viajaban del pasado al futuro, y no la daban un momento de tregua.  Miró al espejo y hablo a su oponente. «Voy a ganar. Voy a conseguir no pensar más en el ayer.  Si te tengo que poner roja, lo hare» —le decía a su cara. De enero a diciembre, publicó su primera novela corta, que le ayudó a conseguir su objetivo sin rojeces. «Siempre viviré en el presente»


sábado, 30 de enero de 2016

Su secreto abrazo


Diversidad Literaria
Felicidades amig@ literari@,

Su obra ha sido elegida en el II Concurso de Microrrelatos  “Otoño e invierno" y formará parte de la antología que llevará el mismo nombre.




Marcela meditaba en invierno. Con nuevas ideas llegaba a la primavera, y vivía feliz durante todo el año. Como hacían los árboles, ella florecía y daba sus frutos. Repartía alegría y amor dentro y fuera del hogar. Cual hoja estremecida ante el mínimo crujir de un mal paso, alcanzó el último otoño y, con un halo de paz besó a su amado antes de dar su secreto abrazo a la madre tierra. 
                                                                                 

viernes, 11 de diciembre de 2015

EL OLOR DE LA AMAPOLA



—De entre las flores silvestres, la más sencilla y hermosa es la Amapola. Es fuerte. Lo mismo crece entre las mieses que entre los cardos -decía el Lirio silvestre al Cardo Mariano.
—Gracias a Dios que no me ha tocado de vecina.  ¿Por qué no la invitas al baile de graduación?
—Ella te mira a ti. ¿No ves temblar sus pistilos cuando pasas cerca de ella?
—¿Estás de guasa? no podría bailar ni un minuto pegado a sus pétalos. Además, bailaré con la Dalia que me ha hecho un guiño que no puedo despreciar. Tendrás que acompañar tú a la Amapola.
—Parece una contradicción,  pero ¡siempre me toca bailar, con la más fea!
—No te quejes, hacéis una pareja formidable. 

De entre las flores silvestres, la más sencilla y hermosa es la Amapola. Crece fuerte y erguida entre las mieses o los cardos. El Lirio Silvestre la envidiaba y asi se lo manifestaba a Cardo Mariano quien más que envidia era animadversión lo que le hacia sentir. 
Decidieron gastarle una broma para divertirse un rato.  Lirio le insinuó que Cardo Mariano no se atrevia a invitarla al baile de graduación porque se echaba a temblas cuando pasaba cerca de ella. Cardo Mariano le envió una misiva a traves de Dalia, anunciandole que Lirio Silvestre se moria por bailar con ella.
 Amapola, escuchaba a uno y leia al otro. Asentia a cada una de las peticiones y ambos quedaron convencidos de que habian sido aceptados.
Entre tanto, llamó a Cala y a Camomila y formaron un hermoso ramillete que desprendia una hermosa combinación de colorido con el que encandilaron a todos los componentes del baile a quienes no les importaba que ellas, por su insigne composicion no desprendieran olor alguno. 
Cardo Mariano y  Lisio Silvestre, totalmente descoloridos por la envidia y la rabia, aprendieron que no se puede menospreciar a nadie por la carencia de alguna de las cualidades que tienen otros.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Los juguetes de hoy




Fuera, ha nevado. Las temperaturas son bajas, y el viento
aumenta la sensación de frío, pero Jesús, esperanzado, continúa
asomado al ventanuco, aguantando las inclemencias que a través
del plástico deteriorado se van colando en la casa.
María, al amor de cocina de leña, prepara la exigua cena
mientras su marido trabaja en el establo. Se avecina una ventisca y
los relámpagos seguidos de truenos alarman a la mujer.
—¡José! ¿Has visto ese destello? José, esta noche se está
desencadenando una gran tormenta, tenemos que resguardar a los
animales de la ventisca ¡José! ¿Dónde estás?
—Mamá escucha, no es una tormenta como la de ayer, solo se
ve centellear una luz en la oscuridad de la noche, no hay ruido de
truenos, vamos a mirar por la ventana a ver qué pasa —comenta
Jesús, que entusiasmado no oía el estruendo de la velocidad de
la luz.
Los vanos están tapados con plásticos, no son transparentes
como los cristales y no se distingue nada, María sigue la corriente
a su hijo.
—¿Dónde está tu padre?
—María, tranquilízate. Hoy ha ocurrido algo extraordinario.—
interviene José—. Los reyes magos han pasado por esta casa, he
salido para darles algo de comer, y puedan seguir su camino.
—¿Los Reyes Magos?, ¿Dónde están? Quiero verlos, ¡son el
gran sueño de mi vida!
—Verás hijo, son Magos y saben que eres un niño muy bueno,
por eso han pasado por aquí para dejarte los juguetes que les
pediste. No puedes verlos porque perderían su magia y no podrían
traerte más presentes.
—¡Pero papá, tengo que verlos! De lo contrario ¡Nunca sabré
como son!
—Tienes que imaginártelos y guardar esa ilusión en tu corazón,
de esa manera siempre los conocerás.
—Mira papá, que paquete tan bonito me han dejado ¡Pero no
hay turrón!
—No, ellos son sabios, saben que has cenado una buena sopa
caliente con una garrita de pollo, por eso te han dejado ese obsequio,
y el turrón se lo han llevado a otro niño que no tenia qué cenar.
—¡Claro papá! ¿Puedo abrir el paquete?
—Consérvalo así hijo, guárdalo con tu sueño.
María contemplaba la escena un tanto apenada. La tormenta
había destrozo el ventanuco y gastaron sus ahorros en repararlo.
Una vez más, tuvieron que sacrificar regalos de reyes.
Jesús, manteniendo su alegría delante de sus padres, recogió el
paquete y con lágrimas en sus ojos, lo guardó bajo su cama, con la
esperanza puesta en el próximo año.