
Por el camino central acompañados por
el rumor del agua, los aromas inigualables que se desprendían al caminar entre
los brezos y otros matorrales silvestres, el canto mañanero de los pinzones y
abubillas y una temperatura de 3º, comenzamos a subir entre convencidos de
llegar a nuestro objetivo y dudosos de conseguir tamaño reto. Hemos caminado
por esta sierra muchas veces y siempre nos ha quedado pendiente
alcanzar esta cima que es la más alta de Monterreal o Hayedo de
Santiago. Altura sobre el nivel del mar 1647 m. cota estimada desde la
explanada donde empezamos la etapa. 700m de ascenso continuo, puro y
duro. Después de tres horas largas, lo conseguimos. Nuestro gozo y alegría eran
inenarrables. Hasta Monty parecía tener un semblante más feliz que otras
veces. Nos hicimos auto fotos (selfie) y también las hicimos del
paisaje tan impresionante que gozamos desde esta altura.

Para senderistas expertos, este recorrido no será
tan duro y les costará menos tiempo pero para nosotros, novatos a pesar de
llevar mucho tiempo saliendo a caminar, la aventura ha sido extraordinaria y
maravillosa.

¡Os la
recomiendo a todos los que os guste la naturaleza!