
Medalla de bronce para mi relato. Un honor pertenecer a este grupo.

Gigantes de Liliput (grupo de
microrrelato)
Un pequeño gesto…
Sentada frente al ventanal de una cafetería cualquiera, meditaba sobre las recomendaciones que le había dado el psicólogo: «Querida, un pequeño gesto puede cambian tu vida entera. Dedica una sonrisa, o unos buenos días al levantarte, hazte escuchar, impón tu criterio con dulzura, disfruta de los pequeños placeres, piensa en el hoy, y no en el mañana…»
Cavilaba en qué medida podía poner estos sabios consejos en práctica para ganar equilibrio en su mente, y en su familia, cuando, entre las diminutas gotas de lluvia que se deslizaban por el cristal, divisó a una pareja que acababa de encontrarse, y se besaba con pasión.
¡Jaime! Gritó pegando en la cristalera, y el caos se adueñó de los tres.